lunes, noviembre 05, 2007

Algo que temer

A un par de cuadras de mi casa, dejé libre el paso a un auto que venía detrás del mío y parecía desesperado por pasar. Por la ventana, vi como el pasajero gesticulaba como loco y luego me cerraron el paso. Se bajaron de inmediato los dos y uno de ellos caminó hasta mi auto. Pablo, el de Mariana, el que ella me dijo que ya no era su novio y ayer me enteré que sí. En cuyo beneficio le dije a Mariana que me dejara en paz si no podía ser honesta. Quería pelear conmigo, me gritó que me bajara del auto. El muy idiota no podía abrir la puerta del auto y yo, con calma, me quité los lentes para bajar a darle gusto. Se desesperó y me tiró un par de golpes por la ventana. Entonces me bajé del auto. Yo no quería pelear, ni siquiera estaba molesto por lo que estaba sucediendo, incluso le tuve un poco de lástima al tipo ese. Un par de codazos en la nariz y una patada en la rodilla lo hicieron retroceder. Levantó las manos pero no se atrevió a intentar golpearme de nuevo. Vi como se hinchaba su nariz, algo como una bola roja se formaba en medio de sus ojos. No quería lastimarlo, hace tiempo que renuncié a la posibilidad de lastimar a la gente, Milena me sacó ese demonio. Ahora estaba ahí, frente a este pobre idiota, que quería dejar el cuerpo por Mariana, por esa a la que tanto quise y de pronto cambió de piel como serpiente. ¿Qué le habrá dicho a Pablo? Le tenía lástima y no quería lastimarlo. Eso pensaba mientras lo miraba ahí, asustado de mí, sin decidirse a seguir defendiendo a su puta por miedo de mí. Me duele, cada vez que sucede, descubrir en la gente esa mirada de miedo cuando se enfrentan a mí. Hago un recuento de cuantos novios celosos e idiotas con ganas de pelear me han amenazado como él, cuántos se han atrevido al verme frente a frente… Suena a un exceso de confianza de mi parte; pero más bien es algo como horror. Cuando un tipo que mide unos treinta centímetros más que tú y pesa el doble, se echa para atrás asustado, no puedes evitar pensar que hay algo en ti, algo malo. Un borracho incapaz de miedo y de dolor se asusta, un tipo que según carga una pistola no se atreve. ¿En qué me he convertido? Me pregunto si seré capaz de algo que yo no he visto pero todos ellos sí. Algo en mis ojos, acaso. Pablo se va, gritándome amenazas que me dicen que está aterrado. No se atrevió a intentar golpearme cuando me miró frente a él, sin que siquiera haya levantado mis manos, sin que yo lo haya amenazado o dicho cualquier cosa. No se atreve. Se da la media vuelta y se va. Su amigo/chofer, se va con él. Me siento como un extraño al mirar mis ojos en el espejo, lo mismo que toda la vida. ¿Qué es lo que ven ahí? ¿Por qué retroceden? ¿Por qué nadie me ha matado? Am I something to fear?

16 comentarios:

jo∂n w∂r dijo...

jajajajaj no no no esto de la violencia hy que dejarlo atras a menoooos que le llegue el primer golpe eso que ni que!


Profe! mándole un abrazo!

Isa dijo...

primera en dejar un coment -la primera!- creo q todos tenemos ese algo que se asoma a los ojos cuando no se siente miedo, seguridad puede ser o quizás algo peor, paz, la capacidad de no sentir culpa aún cuando golpeas a un débil, o cuando matas...en múltiples formas.

Ferran De Margarita dijo...

FEAR RIMA CON BEAR!!! y yo le temo a los bears. :D

muy bueno, saludos.

andreinax dijo...

violencia?,es un tema muy largo que hay que saber desarrolarlo

andreinax dijo...

desarrollarlo

Rosa azul dijo...

a las mujeres en mi pais nos dicen cuaimas porq supuestamente somos unas serpientes q cuando nos casamos o conseguimos novio cambiamos de cuero xd.
eso es simplemente la actitud somo pequeños y debiles por dentro pero en realidad somos como esos animales q se camuflajean para defenderse .
besos

Alvaro dijo...

Ahhh que carnalito tan culero... jeje. No, La neta es un orgullo ser tu hermano, el hermano de Batman. Y Batman nunca ataca a lo pendejo, de modo que no hay nada que temer. Es mejor ser Batman que ser Hulk... si sabes a que me refiero.

Baron D'Epinay dijo...

Lo que en realidad sucedió es algo que sucede mucho mas seguido de lo que crees. Desde un principio el zoquete en cuestión pensaba que no te ibas a aventar, cuando ve que no es así le entra pánico. Así sucede con muchos bravucones (si no es con la mayoría).
Pero si, la violencia resuelve muchas cosas que tardarían años en resolverse de manera diplomática, es sorprendente lo que el miedo le hace a la gente.
Me dió gusto leerte de nuevo. Saludos!!!

El Puerco.Vizconde de Morcerf. dijo...

aww que tierna es isa :P
bueno, que buena madraniza le metise al pobre cuernudo, osea a ver, tu andabas con su novia y aun asi le diste una putiza?...jajajajaj me caes a toda madre :D
Cuando vengas a chihuahua, cuenta con nosotros (hablo por mi y por el mequetrefe del barón)

Nykkä dijo...

A ver si sale el comentario..

Uy siii tu das miedo..a mi me asustas... ^^

mexicanito! te quiero...arghh

Nykkä dijo...

siii tu me das miedo, me asustas muchoooooo...

:P

Erick dijo...

Joan: Si caray, uno tiene que responder aunque no quisiera.

Isa: Reconocimiento al primer comentario! Creo que la palabra clave es paz. Si te liberas de la culpa, te liberas de todos.

Ferrán: Nunca me enfrentado a un oso, pero seguro también me asustaría. ¿Alguna experiencia con los osos? Jaja Salud!

Adrienax: ¿Dices que no sé? ¿o reconoces que lo hago bien? No me queda claro.

RosaAzul: Jaja y ese nombre lo llevan con razón! Pero bueno, aún tengo esperanza de encontrar a una que no sea así (pero que sea hermosa).

Carnal: Tienes razón... A lo mejor lo único que pasa es que me he vuelto viejo y prudente... Chale!

Barón: Jajaja yo no me imagino a alguien que busca pelea imaginando que el otro no se aventará al pleito. Pero puede ser. El miedo resuleve casi todo, tienes razón.

Vizconde: Pues más o menos. Cuernudo, ya no era porque yo ya había abandonado a su novia pero en puridad sí salió Cornudo y Apaleado. Jajajaja Y un día de estos te tomo la palabra para caerles por allá.

Nykka: Qué linda! Tú sí sabes alimentar mi ego! Te quiero!

Jequon dijo...

JAJAJAJAJA Está bueno el cuento, pero te digo en parte que puede pasarte con lo de que te huyan. A mí me pasa a un grado mayor, yo ni siquiera tengo que dar el primer golpe cuando ya se detienen antes de agredir.
En mi caso me han dicho que es la mezcla de dos elementos, uno tiene una explicación medio metafísica que es que yo tengo un protector fuerte. la otra es que a pesar de medir 1,50 y tener pinta de niño debil; se me nota que disfrutaría viendos u sangre en el piso muentras muere.
o eso me dijo una persona, no sé que tenga de cierto.

Pintando corazones dijo...

Pues mira con el tiempo he aprendido que casi siempre la culpa la tienen las "pinches viejas", en la historia, en las guerras, entre trios de mentiras, yo le doy un consejo, consigase una vieja de verdad, de esas que aun tienen valores,uno las distigue por ser las de lentes, las pasadas de moda, las aburridas las intelectuales, las demas puro ego, les gusta hechar a pelear a los gallos con cresta, no mire la vida es más simple, yo creía que el más bonito era el bueno y resulta que no que el que se queda contigo es el bueno, no reciba las amenazas de los gallos usted es pavoreal.

Anónimo dijo...

Me parece muy exagerado tu cuento aunque más bien me suenas a un ególatra cursi.

Erick dijo...

Al fin! Mi primer anónimo con odio! Ya era tiempo! Me había esforzado tanto... Ahora sí, mi blog se vuelve de clase, ya no es segundón. Felicidades a mí y gracias a mi anónima ardilla!